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"El agua
de mar de mis células reacciona recordándome que soy mar" ************************************* Es el único líquido que al congelarse pierde peso. Si la dejamos fluir libremente en un plano inclinado, por liso que sea, seguirá un curso serpenteante, con un enigmático diseño en espiral. Algunos científicos han aventurado incluso la hipótesis de que acaso pueda registrar en su estructura toda la memoria de la vida sobre la Tierra. Hablamos del agua de cada día, cuyos secretos intrigan a los investigadores. Apenas un 3% del agua presente en nuestro
planeta es potable y, de ésta, el 90% se encuentra en forma sólida
en los casquetes polares, u oculta en las entrañas de la tierra.
A pesar de tratarse de algo tan cotidiano como vital, este elemento
es uno de los más desconocidos y uno de los grandes enigmas de
la ciencia. Los Ochocientas veces más densa que el aire, el agua es la única sustancia que, al congelarse, pierde peso. Si fuera al contrario, las aguas marinas se solidificarían y derivarían hacia el fondo, destruyendo la vida. Por el contrario, al permanecer en la superficie, protege la vida del océano, lo que ha permitido una favorable evolución de los organismos vivos. A su vez, este hecho repercute directamente sobre la climatología del planeta y genera una verdadera respiración de la Tierra. El agua, como disolvente universal, posee energía suficiente como para disgregar las rocas más duras y, durante millones de años, ha configurado la orografía de los continentes. Semejante a un gigantesco sistema circulatorio, los ríos, lagos y océanos, sirven como canales constantes de energía, suavizando los contornos y pulverizando lo sólido. En su búsqueda del océano, los ríos transportan materias nutrientes en forma de sedimentos, que se depositan en las orillas, siempre en forma serpenteante; si lo hicieran en línea recta, destruirían a su paso los territorios de su tránsito. Las experiencias a nivel de laboratorio han demostrado que si se la deja fluir libremente en un plano inclinado, busca siempre modelos dinámicos en espiral, oscilando y girando de forma totalmente imprevisible. Algunos científicos han llegado a pensar que actúa según patrones propios e incluso inteligentes. Por otra parte, la estructura molecular del agua puede modificarse actuando sobre su temperatura, presión o radiaciones electromagnéticas. Se sabe ahora que no existe una sola forma de agua, sino infinitas variaciones o, tal vez, adaptaciones. Pero mucho antes de que la ciencia moderna hubiera descubierto estas peculiaridades, ya las culturas chamánicas afirmaron que el agua era un ser vivo y que era preciso comportarse con ella con el mayor respeto.
Rudolf Steniner (1861-1925), célebre creador de la Antroposofía, concedía también una extrema importancia al agua, aplicando sus esquemas fluídicos y energéticos a la agricultura, la medicina, e incluso al lenguaje y a la expresión corporal. Leonardo da Vinci sintió durante toda su vida una fascinación casi obsesiva por el líquido elemento. El eterno movimiento del agua es una constante en su obra, particularmente en sus últimas creaciones. También los manuscritos de Windsor muestran una infinidad de apuntes, bocetos y experimentos suyos relacionados con el agua. El escultor inglés John Wilkes, inspirándose en similares observaciones, comenzó en los años setenta a crear fuentes en forma de ocho, que indujeran un movimiento rítmico del agua. Sus esculturas acuáticas, además de ser bellísimas obras de arte, tienen como objetivo reproducir y vivificar la misma danza vital que sigue en la Naturaleza, devolviéndole, además, su condición de "agua viva". ||PIONEROS DE LA INVESTIGACIÓN|| Investigadores como Theodor Schwenk, Peter
Redgrove o Victor Schauberger, han reconocido en los modelos de fluidez
del agua una dirección en relación con la naturaleza y
con nosotros mismos. Schwenk, en su obra, El Caos Sensible, una verdadera
obra maestra en el campo de la investigación, escribió:
"Un arroyo que serpentea murmurando alegremente sobre las piedras
de su cauce, engendra una multitud de pequeños remolinos y superficies
internas que son verdaderos órganos sensoriales abiertos al cielo,
que perciben el río del devenir cósmico. Al ser absorbida
después por todas las criaturas terrestres, las plantas, los
animales y el hombre, les transmite todas las impresiones recibidas
y las difunde por todas partes". ||LA MEMORIA DEL AGUA|| Los experimentos del doctor Jacques Benveniste,
audaz defensor de la controvertida hipótesis conocida como "memoria
del agua", le condujeron a la certeza de que el agua puede almacenar
información electromagnética y biológica, pudiendo
ser imprimida con lo que él llamó "zonas de coherencia",
que le permiten funcionar como sistemas de comunicación, en la
Naturaleza y en la células de los seres vivos. En un reciente
artículo, publicado por el ISERN francés, asegura que
"... estos resultados indican, sin equívoco, que la naturaleza
física del mensaje molecular, actualmente desconocida, es electromagnética.
Este mensaje es transmitido y memorizado por el agua polarizada, fenómeno
que favorece la transmisión de la señal molecular".
En una de sus múltiple experiencias, Benveniste logró
proyectar sobre una superficie de agua la imagen luminosa y electromagnética
del curare, un potente veneno neurotóxico. Más tarde la
daba a beber a ratas de laboratorio y éstas, al poco tiempo,
morían con los´síntomas propios de esta sustancia:
asfixia y paro cardiaco. Recientemente, el Dr. Robert Fisher, del Royal London Homeopatic Hospital de Londres, argumenta que "muy probablemente sea la microestructura del agua la que retenga la información referente a las sustancias con las que ha entrado en contacto, e incluso multiplique el efecto terapéutico de éstas". El propio Benveniste manifiesta al respecto: "Los homeópatas utilizan empíricamente estas propiedades del agua... La señal molecular, una vez establecido su origen electromagnético, podrá ser numerable, graduable, modificable, transmisible a distancia y reproducible hasta el infinito. Estos resultados podrían revolucionar la biología y la medicina, y permitir comprender la influencia de los campos electromagnéticos sobre la materia viva". ||LAS PROPIEDADES CURATIVAS|| Las propiedades curativas de ciertas aguas
han sido alabadas en todas las épocas. Griegos, romanos y árabes,
al igual que ocurría en las grandes civilizaciones asiáticas,
exaltaban las virtudes terapéuticas de aguas procedentes de fuentes,
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