|
Ciertas razas de perros ya se han convertido en malditas
para mucha gente (Rottweiler, Pitt bull...), que cuando ven a un perro
de estas características instan al dueño, o dueña,
a que lo lleven atado corto y con bozal. Es lógico, con la versión
que nos venden los medios de comunicación de que hay perros, o
razas, "mata-niños". Todavía no nos hemos percatado
de que la televisión no informa, tan sólo expone hechos,
pero sin profundizar en las causas de los mismos. Deberíamos ser
capaces de, en caso de que nos interese el tema que se expone en televisión,
indagar sobre él de un modo más extenso y certero. Cuando
no se actúa de ese modo, lo único que se consigue es lo
que ocurrió el verano pasado, que el abandono de perros de raza
grande se incrementara de manera importante. Como si abandonar animales
no fuera ya algo suficientemente extendido y practicado, llega la televisión
a proporcionarnos nuevas excusas. Los perros se abandonan porque crecen,
molestan o, simplemente, porque el niño ya se ha cansado del perrito-juguete.
Son problemas fáciles de evitar: antes de adquirir un cachorro
infórmese en el veterinario de las características de la
raza; si no quiere molestias, no coja un perro, porque éste, como
cualquier ser vivo, necesita atenciones y cuidados. Si eso supone una
incomodidad para usted, no compre un perro; si su hijo quiere un perro
para su cumpleaños, pero usted sabe que la familia no está
dispuesta a ocuparse de un can, regálele cualquier otro juguete
y hágale entender que los animales no son muñecos de usar
y tirar. Seguro que el niño lo comprende y, además, estará
usted propiciando que en el futuro sea un adulto responsable con los animales.
||ÉL NUNCA LO HARÍA||
Para abandonar a los animales hay varios procedimientos,
depende del tamaño y características del can. Si son cachorros,
se les puede echar a un contenedor de basura. Es decir, usted introduce
a los perritos en una bolsa de basura al uso, sale a la calle y en el
contenedor más cercano los deposita. Después, se da la vuelta,
vuelve a su casa, se sienta frente al televisor y cena. Seguro que le
cuentan que otro perro ha agredido de nuevo a un niño, y usted
se sentirá satisfecho de haber hecho lo correcto.
También se puede abandonar al animal, si ya es más grande,
en la carretera, quizá
cuando llegan las vacaciones. Para ello, solamente hace falta subirlo
al coche, llevarlo a algún lugar al azar, abrir la puerta del automóvil
para que baje, poner el coche en marcha... y ya está, un paquete
menos que llevar de vacaciones.
Pero para la contrariedad de descubrir que necesitamos
deshacernos del perro adulto o los cachorros, también existen otras
opciones menos cruentas. Desde esterilizar al animal, hasta buscarle un
nuevo dueño/a, pasando por llevarle a una protectora si no hay
solución mejor. El caso es darle una oportunidad, ya que él
no tiene ninguna culpa de nuestra irresponsabilidad o de nuestra falta
de sensibilidad.
Sería conveniente menos paranoia informativa sobre
lo "malvados" que son algunos perros, y más consciencia
sobre lo crueles que muchas veces, demasiadas, somos los humanos con ellos,
seguro que habría para llenar cientos de telediarios con nuestras
"hazañas". Pero claro, eso no es noticia, tal vez porque
es lo "normal".
||ANIMALES "GRACIOSOS"||
Decía Beryl Markham en "Al oeste con la noche"
que
un león manso no es más que un león
antinatural, y lo que es antinatural no es digno de confianza.
Resulta bochornoso ver leones, tigres y demás especies salvajes
andar de un extremo a otro de sus jaulas como, lo que son, animales enjaulados.
Eso sin hablar de las condiciones verdaderamente inaceptables en que algunos
zoológicos tienen a sus animales, si es que puede ser aceptable
de algún modo mantener a un animal encerrado toda su vida. ¿Para
qué vamos al zoo? Llevamos a nuestros niños a que vean lo
bonitos que son los animales, lo estupendo que es tener un animal prisionero
para que nosotros vayamos un rato, paguemos al entrar y nos divirtamos
unas horas frente al chimpancé, el puma o la leona que acaba de
tener cachorros. Eso sí, sin olvidar la foto de la entrada. Es
una suerte, y estamos tranquilos, pues no nos pueden hacer nada, ya que
están bien encerrados. ¿Es divertido ver un animal enjaulado?
Un animal que ha nacido para ser libre, para correr por la selva, nosotros
hemos decidido, como lo decidimos todo... mirándonos el ombligo,
que tiene que dedicarse a llenar nuestras horas de ocio. Claro, es comprensible
que no tengamos suficiente con la televisión.
¿Qué será lo que nos hace tanta gracia cuando en
el circo sale un perrito montado en bicicleta, o dando unos exquisitos
pasos de baile? Nos gusta porque son como "personitas", porque
nos agrada que hasta los animales quieran ser como nosotros, o al menos
eso pensamos, ya que nos sentimos en lo más alto de la evolución
(permítanme que me ría) y por lo tanto nos llenan de orgullo
dichas imitaciones. Lástima que la situación del mundo nos
esté indicando, más bien, que cuando menos nos copien, mejor
para todos. Sin embargo, la pobre consciencia que tenemos de nuestras
propias limitaciones, nos hace pensar que somos un ejemplo a seguir. Ya
se sabe, la ignorancia nunca fue buena consejera.
Otro asunto sería el de los domadores de fieras
salvajes, supongo que la sensación de poder que deben sentir cuando
un animal de esas características se dobla ante ellos debe ser
inmensa. Claro que en un país donde en la Fiesta Nacional se tortura
a un toro hasta la muerte, todo lo demás es casi como un juego
de niños. Desde fiestas donde se echan cabras del campanario del
pueblo, se les arranca la cabeza a las gallinas o se mata a pedradas a
las palomas; hasta el uso de pieles o la experimentación con animales
en cosmética. ¿Será necesario arrancarle la piel
a un animal, cuando hoy en día hay imitaciones tan magnificas?
Aunque claro, es de suponer que llevar un abrigo de pieles proporciona
un glamour que no lo tienen las copias. ¿Y será imprescindible,
también, introducirle en los ojos a los gatos, entre otros animales,
cremas y productos similares para que nosotras, especialmente las mujeres,
tengamos dos arrugas menos? Aunque me olvidaba, en la cultura de la eterna
juventud, ¿quién se puede permitir envejecer de un modo
natural? Sin embargo, tampoco hace falta renunciar a las cremas, pues
existen ya marcas en el mercado que rechazan la experimentación
con animales.
En el siglo XVII, el filósofo René Descartes
afirmó que los animales no tenían alma sino que, esencialmente,
eran máquinas de carne y hueso que estaban en la tierra sólo
para el uso del hombre. En consecuencia, según Descartes, el ser
humano no tenía por qué sentirse culpable por matar animales
ya que esas matanzas no eran, de ninguna manera, moralmente censurables.
Esta creencia fue abrazada con entusiasmo por la iglesia católica,
que en aquellos tiempos mantenía una intensa lucha con el paganismo,
cuyas ideas, en general, afirmaban que los animales tienen un espíritu
propio, que no pertenece al hombre y que no deben asesinarse de forma
arbitraria.
||ANIMALES AMIGOS||
Los animales son nuestros aliados y compañeros
en multitud de circunstancias, a veces hasta nos salvan la vida o ayudan
a que ésta sea mucho más placentera y saludable. Son nuestros
compañeros en la lucha contra la depresión, la ansiedad,
etc. Existen hechos que así lo avalan.
Perros. Son bien conocidos, entre la mayoría
de la población, los perros lazarillo o perros
guía, de cuyo adiestramiento en nuestro país se encarga
la Organización Nacional de Ciegos (ONCE).
Para realizar esta labor se precisan perros de carácter
equilibrado, y que aprendan con facilidad. Este tipo de perros no pueden
distraerse frente a ninguna situación, han de estar capacitados
para desenvolverse cómodamente en cualquier lugar donde se encuentren
personas u otros animales, sin presentar signos de agresividad. Entre
las razas de perros seleccionadas predominan el Labrador Retriever, el
Golden Retriever y el Pastor Alemán. Y un
consejo: Nunca
acaricies a un perro guía cuando está realizando su trabajo,
pues una distracción puede significar un percance para su dueño.
El proceso de transformación en perro guía
es prolongado. Al principio, y hasta los dos meses de vida, el cachorro
estará con la madre. A continuación pasa a formar parte
de una familia voluntaria que disfrutará de su compañía
hasta el año de edad. A partir de ese momento empezará la
educación del can. Se le enseña a esquivar obstáculos,
a moverse por la acera, a detenerse en un cruce, etc. A los seis meses,
si el perro sirve para guía, se comienza la fase de adaptación
con su futuro dueño. Esta etapa es la más complicada, pues
también se trata de la instrucción del beneficiario en el
manejo del perro: cómo utilizar el arnés, cómo hablarle,
cómo cuidarle, etc.
Gatos. Hay estudios
suficientes para afirmar que tener un gato es beneficioso para la salud.
El amigable contacto con el felino reduce el estrés en sus dueños,
se distienden y se tranquilizan. Se ha verificado también que personas
con problemas psicológicos mejoraban al tener la compañía
de un gato. En Estados Unidos, una investigación confirmó
que gente con problemas de corazón progresaba hacia la mejoría
con más prontitud.
Caballos. También
los caballos son de gran ayuda para las personas con problemas, como muestra
esbozaré brevemente el caso de una joven cuya pasión por
estos animales era inmensa. Un desgraciado día se vio envuelta
en un aparatoso accidente de tráfico, cuyo resultado para ella
fue una paraplejía. Durante mucho tiempo se resistió a montar
a la que hasta entonces había sido su yegua preferida, hasta que
un día, con el ánimo y la ayuda de un familiar, volvió
a montar de nuevo.
Sorprendentemente comprobó que su yegua, a la
que no podía guiar con sus piernas
por su parálisis, se dejaba dirigir por su voz. Curiosamente, cuando
otra persona montaba a esta misma yegua tenía que dirigirla de
un modo normal, es decir, con las piernas, ya que no hacía ningún
caso a las palabras. Hechos como este dejan entrever la exquisita sensibilidad
y sabiduría de algunos animales que, como en este caso, contribuyen
de una manera muy importante a que personas con problemas graves recobren
las ganas de vivir.
Según el escritor Josep Ferre Talimé, los
caballos son animales con los que se puede llegar a tener una relación
muy especial. Se dice que los Caballeros Templarios podían comunicarse
con ellos mentalmente y por tanto tenían ventajas sobre sus enemigos
a la hora de la batalla, ya que eran capaces de llegar a la lucha sin
bridas ni riendas y, además, sin preocuparse de sus animales, lo
que les permitía concentrarse totalmente en sus adversarios, cosa
que éstos no podían hacer, al tener que estar pendientes
de controlar a sus caballos.
Delfines. Los
delfines son seres simpáticos, alegres e inteligentes que se utilizan,
sobre todo, en terapias con niños autistas.
Recordemos que el autismo es un trastorno importante
de la comunicación y la conducta, que es patente antes de los tres
años de edad del niño. Su incidencia es, más o menos,
de cuatro casos por cada diez mil criaturas. Hay mayor número entre
el género masculino, que supera al femenino en una proporción
de cuatro a una.
El niño autista no es capaz de usar el lenguaje
adecuadamente, ni de procesar la información que le llega del exterior.
El cincuenta por cien de los niños autistas no llegan a hablar,
y aquellos que alcanzan a articular palabra, habitualmente solamente repiten
lo que escuchan.
La razón del autismo todavía se desconoce,
aunque la ciencia se inclina a pensar que es una anomalía genética.
El tratamiento es la educación especial, y también se está
intentando el uso de fármacos. Generalmente, los niños que
no hablan pasados los cinco años no tienen un buen pronóstico.
Pues bien, estos niños inexpresivos y encerrados
en sí mismos, pueden ser ayudados por los delfines, estudios e
investigaciones
realizados en Estados Unidos así lo avalan. La simpatía,
el afecto, el juego... de estos animales parece conseguir lo que mil terapias
no pueden, que estos niños se abran al mundo exterior frente a
unos seres que los acarician, los rozan y saltan junto a ellos con infinita
dulzura y cuidado.
El precursor en el estudio de estos mamíferos
acuáticos fue el americano John C. Lilly, que suspendió
sus trabajos con estos animales y los dejó en libertad al percatarse
de que eran criaturas mucho más evolucionadas de lo que él
suponía en un principio al comenzar sus investigaciones.
Se comunican entre sí con su propio lenguaje y,
según algunos investigadores, se cuentan largas historias continuamente.
Estudios llevados a cabo con delfines en cautividad, han manifestado que
estos animales poseen la capacidad de aprender y de ejecutar tareas con
cierto nivel de dificultad. Estos bellos seres han salvado de morir ahogado
a más de un pescador, incluso han defendido al ser humano cuando
se ha encontrado frente a frente con un tiburón. Son seres afectuosos,
que parecen creer que el homo sapiens es un igual y por eso le ayudan
y dan la cara por él ante el peligro.
Plinio el viejo, escritor y enciclopedista romano, relata
la historia de un delfín que entabló una relación
amistosa con un joven al que todos los días llevaba a pasear sobre
su lomo. Cuenta que el muchacho falleció en un desdichado accidente,
y el delfín también murió a causa de la tristeza
que la perdida de su amigo le produjo.
Desafortunadamente las personas no tratamos a los delfines
con tanta deferencia como debiéramos, en Japón se matan
cientos de delfines para que no terminen con los peces que se "necesitan"
para el consumo humano. En la guerra Irán-Irak, en el Golfo Pérsico,
se utilizaron delfines para la localización de minas. La presión
de grupos ecologistas consiguió que se dejara de llevar a cabo
esta acción, aunque se ignora si se siguió haciendo en secreto.
También hay usos menos cruentos, en Sudáfrica se utilizan
estos animales para guardar las playas de tiburones, en beneficio de los
bañistas, y parece que son unos fantásticos "vigilantes
de la playa". Pero la triste realidad es que los delfines se exterminan
impunemente, se calcula que cada año desaparecen más de
medio millón de estas criaturas. Más nos valdría
aprender de ellos, de su vida que es una diversión y un gozo constante,
para la nuestra tan estresada y angustiada en tantas ocasiones.
||MÁGICOS ANIMALES||
En la antigüedad, determinados animales eran considerados
mágicos. Cinco siglos antes de nuestra era, Buda llamó a
todos los animales de la Tierra. La mayoría desatendieron el llamamiento,
pero distintas especies acudieron al lugar. Entre ellas estaban el perro
y el gato.
El perro es
un símbolo en los máximos grados de la masonería,
encarna la fidelidad y el
rigor a la hora de llevar a cabo las obligaciones de la orden.
Por otra parte, y más a nivel general, muchos
dueños de perros afirman que éstos perciben su llegada a
casa, a pesar de que sus horarios sean variables. Hay canes que también
adivinan la muerte de sus dueños, antes incluso de que la propia
familia reciba la trágica noticia. ¿Cómo es esto
posible? Lo cierto, es que se desconoce la respuesta, pero los hecho ahí
están.
Los egipcios pensaban que la diosa Diana se escondía
bajo la forma de un gato, para escapar del
acoso del que era objeto. Diana era la divinidad de la caza y de la luna.
Vigilaba
los manantiales, y defendía a los animales salvajes.
Volviendo a nuestros días, las personas que conviven
con un gato, conocen su carácter independiente, su mirada suave
y enérgica al tiempo, y su porte majestuoso. Existen gatos que
recorren cientos de kilómetros buscando a sus dueños, que
los han abandonado o regalado a algún familiar o amigo, por cambio
de domicilio. También se conocen casos de felinos que al fallecer
su dueño se instalan a vivir en el cementerio, junto al lugar donde
está enterrado éste y, a veces, terminan sus días
en el camposanto. No hay explicación al hecho de que conozcan el
sitio donde sus amos descansan para siempre.
Se desconoce cómo surge el gato doméstico,
pero lo cierto es que este animal ha sido objeto de grandes amores y enormes
odios. A los gatos se les asoció, sobre todo a los negros, con
las brujas. Hoy en día todavía hay personas que tienen especial
aversión a los felinos de este color. Pero, indiscutiblemente,
el gato es un animal hermoso, resistente y valiente, del que muchas personas
se quedan prendadas y cuya compañía les resulta imprescindible
en sus vidas.
||CONCLUSIÓN||
Para el cierre de este artículo, solamente queda
decir, o repetir, que los animales no son juguetes inanimados, que son
seres sensibles al dolor y que sufren si se les maltrata, se les mantiene
encerrados en una jaula de por vida o se les abandona a su suerte.
Los animales precisan que les cuiden, que les quieran, compartir con sus
dueños cada día. Y sin son animales salvajes, precisan vivir
en libertad. No nos empeñemos en hacer muñequitos a imagen
y semejanza nuestra para divertirnos a su costa, sin pensar en sus necesidades.
No olvidemos que, al igual que nuestra manera de tratar a las demás
personas nos define, también lo hace la forma en que tratamos a
la naturaleza, y en ella están los animales... junto con nosotros
los humanos. Al final llegamos siempre a la misma conclusión, que
la solución pasa por la educación. Y en todo caso, si somos
seres humanos, ejerzamos como tales.
Beatriz Moragues - "Natural"
Descargar en PDF |

|