El tsunami y los animales

 

Los elefantes que paseaban a los turistas en la playa de Khao Lak, en Tailandia, se volvieron "locos". Comenzaron a levantar sus trompas y a barritar excitados. Después rompieron a llorar. "Estaba muy sorprendido, nunca antes había visto llorar a un elefante", dijo Dang Salangam, uno de los cuidadores de los ocho elefantes que ofrecían paseos a los turistas. Finalmente los paquidermos, ignorando las instrucciones de los cuidadores, se dirigieron hacia una colina cercana, con una docena de turistas sobre sus espaldas.

Los elefantes que no estaban en activo rompieron sus cadenas y se encaminaron también hacia esa colina, Elefanteabandonando una playa donde minutos después morirían bajo las olas unas 4.000 personas, la mitad de ellos turistas extranjeros. La ola penetró un kilómetro tierra adentro, pero no alcanzóla cumbre de la colina a donde se habían refugiado los animales.

En el parque nacional de Yala, al sur de Sri Lanka, no se encontró entre los restos dejados por la gran ola cadáver alguno de los animales salvajes que alberga esta reserva.

No sólo los animales salvajes presintieron la catástrofe. En la región de Caddalore, en la India, el maremoto alcanzó a medio centenar de poblaciones, matando a más de 600 personas, pero apenas se encontraron cuerpos de gatos, perros o ganado.

¿Qué es lo que sienten los animales que les avisa de un terremoto o maremoto? Los científicos creen que la clave podría estar en la percepción de señales electromagnéticas de baja frecuencia, producidas por las fracturas de rocas cristalinas, en el interior de las zonas de rotura. También es posible que algunos animales, como los perros, sean capaces de oír las roturas de los microfragmentos de las rocas antes de que un terremoto se produzca.

Ángel Ureña - "Más Allá"

Retrocede