Novedades
El perro en la historia
:::::::::::::::::::::::::::::::::
Réquiem a los sin nombre
:::::::::::::::::::::::::::::::::
Unidos frente a la muerte
:::::::::::::::::::::::::::::::::
La catedral de Burgos
:::::::::::::::::::::::::::::::::
Los Reyes Magos
:::::::::::::::::::::::::::::::::
Reinas y hechiceras
:::::::::::::::::::::::::::::::::
Contenidos
Reflexionando sobre...
::::::::::::::::::::::::::::::::
Serendipias
::::::::::::::::::::::::::::::::
Psicología
::::::::::::::::::::::::::::::::
Solidaridad
::::::::::::::::::::::::::::::::
La luces de Al-Andalus
::::::::::::::::::::::::::::::::
Historia de la locura
::::::::::::::::::::::::::::::::
¿Los más inteligentes?
::::::::::::::::::::::::::::::::
Mutilación genital femenina
::::::::::::::::::::::::::::::::
Viajar
::::::::::::::::::::::::::::::::
El Lobo
::::::::::::::::::::::::::::::::
Tuaregs
::::::::::::::::::::::::::::::::
Personas... Personajes
::::::::::::::::::::::::::::::::
Los grandes simios
::::::::::::::::::::::::::::::::
El misterio del agua
::::::::::::::::::::::::::::::::
Homicidio sagrado
::::::::::::::::::::::::::::::::
Árboles: Seres con mágia
::::::::::::::::::::::::::::::::
Misterio
::::::::::::::::::::::::::::::::
La Otra Historia
::::::::::::::::::::::::::::::::
El tesoro de la edad
::::::::::::::::::::::::::::::::
Comentarios Varios
::::::::::::::::::::::::::::::::
Animales
::::::::::::::::::::::::::::::::
Las momias de los pantanos
::::::::::::::::::::::::::::::::
Historia de la música
::::::::::::::::::::::::::::::::
Vida Natural
::::::::::::::::::::::::::::::::
Estados alterados de la mente
::::::::::::::::::::::::::::::::
Los Templarios
::::::::::::::::::::::::::::::::
Dios en el laboratorio
::::::::::::::::::::::::::::::::
Todo Egipto
::::::::::::::::::::::::::::::::
F. Jiménez del Oso
::::::::::::::::::::::::::::::::
El duro ejercicio de crecer
::::::::::::::::::::::::::::::::
Enlaces
::::::::::::::::::::::::::::::::

 

 

 

 





 



 

Cuando la religión conduce al burdel

"Una taza sólo es útil si está vacía. Una mente repleta de creencias, de dogmas y de afirmaciones, en realidad no es una mente creativa y sólo sabe repetir"
(Krishnamurti
).

******************************************************

Una prostituta experimentada llega al pueblo con el dueño del burdel donde trabaja. Allí protagoniza una ceremonia en el transcurso de la cual selecciona a unas niñas, generalmente las más bonitas y también las más pobres del lugar, que se convierten así en devadasis, es decir, en servidoras de la diosa Yellamma según la creencia popular. A partir de ese momento las pequeñas emprenderán un viaje sin retorno a las grandes ciudades, donde ejercerán la prostitución el resto de sus vidas. Y ninguna de ellas osará rebelarse ante su destino como "elegida", un destino que, curiosamente, hace las delicias tanto de las clases más poderosas del país como de los occidentales que viajan a Oriente en busca de "paraísos prohibidos".

Un significativo número de prostitutas indias lo son debido a sus creencias religiosas; al menos, así se desprende de un reciente estudio llevado a cabo por la Asociación Racionalista de la India y citado por la investigadora india Margaret Bhatty en la revista Indian Skeptic de Agosto de 1997. En el transcurso de esta investigación, los portavoces de las prostitutas de los barrios marginales de Bombay y Poona revelaron que el 30%, en el primer caso, y más del 50%, en el segundo, están allí para cumplir un voto religioso. La mayoría proceden de la casta de los "intocables" y más del 70% se habría iniciado en el oficio antes de los catorce años.

El citado informe se refiere claramente a las devadasis que han consagrado su vida a Diosala diosa Yellamma, "trabajadoras sexuales" que se niegan a mezclarse con otras prostitutas y no aceptan comparaciones, convencidas de que gracias a su particular "voto" religioso serán redimidas de la miseria en que viven.

En Octubre de 1996 el Gobierno de Karnataka, al sur de la India, aprobaba una ley que prohibía esta costumbre castigando su práctica con penas de hasta 3 años de cárcel y una fuerte multa. Sin embargo, la norma -como sucede con muchas otras en aquel país- quedó en papel mojado ya que algunos de los que se benefician de estas niñas ocupan altos cargos en la Administración. Además, incluso en el caso de que las autoridades tuvieran sus manos limpias, ¿a quién le interesan los "intocables"?

Por otra parte, hay que tener en cuenta la dificultad que supone para la gente aceptar una ley que atenta directamente contra una tradición que "bendice" desde tiempos antiguos la donación de sus hijas a Yellamma, prometiendo además obtener los beneficios de la diosa. En este sentido, también existe otra ley anterior, la Ley Devadasi de Bombay de 1934, pero ésta apenas sí tiene aplicación y cabría preguntarse, incluso, si su existencia es siquiera mínimamente conocida.

||LA LEYENDA DEL SABIO JAMDAGNI||

Pero tratemos de analizar el problema a fondo, empezando para ello por definir el significado de la palabra devadasi. La primera mitad del término -"deva"- se traduce como "dios", la segunda -"dasi"- significa "esclava femenina". Así pues, las devadasis son las esclavas de Yellamma o Yellardamma, el apelativo que define a la "Madre de todos" y que probablemente haga referencia a una antigua diosa de la fertilidad. Hoy día la tradición de las devadasis pervive en algunos lugares costeros de los estados de Maharastra y Goa y en la zona sur de Karnataka.

Por su parte, la leyenda sobre Yellamma varía según distintos distritos. La versión más extendida cuenta cómo Renuka, la esposa fiel de un sabio llamado Jamdagni, era tan casta que podía llevar el agua para los ritos de su marido dentro de una vasija hecha de arena que se apoyaba sobre una serpiente enrollada en su cabeza. Pero un día vio cómo unos hermosos espíritus celestes se bañaban en un río y deseó unirse a ellos. Y entonces, de repente, la vasija de arena se deshizo sobre su cabeza y su marido, rabioso, ordenó a los hijos de ambos que mataran a su madre por amoral. El más joven, Parsuram, aceptó la orden de su padre ofreciéndose a decapitarla a cambio de tres deseos. Uno de ellos fue que Jamdagni debía resucitar a Renuka después de muerta. El sabio aceptó, pero exigió a su hijo que colocara la cabeza de una mujer intocable sobre los hombros de Renuka. Además de esto, la maldijo indicando que sólo las mujeres solteras podrían servirla, mendigando a su favor los martes y los viernes y ofreciéndose sexualmente a cualquier hombre que las deseara, incluso aunque fuera un leproso, ya que verían en todos los hombres al hijo de Renuka, es decir, a Parsuram.

De ahí que, actualmente, una imbricación de las tradiciones arias y dravídicas haya hecho de Renuka-Yellamma a la patrona de las niñas "elegidas" de acuerdo con la maldición del sabio Jamdagni.

||ELEGIDAS... ¿POR QUIÉN?||

En general, las familias se enteran de que alguna de sus hijas ha sido "elegida" por Yellamma gracias a ciertos signos "misteriosos", el más común de los cuales es la aparición de un enredo de pelo -denominado jat- en la cabeza de la niña. En vez de considerar dicho enredo el resultado natural de la suciedad y una higiene penosa, la madre de la pequeña empapa el jat con grasa de animal y deja que el matojo de pelo crezca hasta que alcanza una significativa longitud. En algunas zonas rurales es fácil reconocer a las devadasis gracias a sus jats, que en ocasiones conforman espirales gruesas de pelo que llega hasta las rodillas. Estas acumulaciones de cabello terminan siendo tan pesadas que se llevan en bolsos especiales de tela, los cuales también sirven para separar el jat del cuerpo mientras las niñas duermen, ya que hacerlo sobre el jat produce dolores de cabeza.

Hay, sin embargo, otro método muy popular para elegir a las devadasis. Tal y como relata Margaret Bhatty en su artículo Indian Skeptic, éste consiste en que otra devadasi mayor -a la que previamente se habrá prometido la salvación eterna- sea la Collarencargada de seleccionar a las pequeñas más adecuadas para servir a la diosa poniendo sobre sus cuellos un "collar de iniciación". Para ello, las devadasis mayores se desplazan desde las grandes ciudades al campo acompañadas por los dueños de los burdeles donde trabajan y buscan entre las niñas pobres más bonitas. Por lo general, antes se habrá realizado una exploración previa de la zona para averiguar qué chicas llevan jats en sus cabellos.

Así, las devadasis veteranas, rodeadas de las familias elegidas, fingen entrar en un trance durante el cual se consumará la selección de las desafortunadas llamadas a "servir" a Yellamma. Frecuentemente, aprovechándose de la pobreza e ignorancia de las familias "intocables", algunos hombres ricos de las castas superiores sobornan a las devadasis mayores para que les suministren a las niñas más atractivas para su deleite particular. Ni que decir tiene que estas pequeñas, que a menudo no sobrepasan los diez años, son sometidas a todo tipo de abusos inimaginables y no vuelven a saber nada de sus familias.

De todas formas, aunque no existiera esta tradición los pervertidos lo seguirían teniendo relativamente fácil en la India. La "intocabilidad" permite que otras castas exploten impunemente a los "parias", algo que se ha hecho durante siglos en aquel país. De esta forma, la extrema pobreza de algunas familias lleva a los padres que tienen niñas bonitas a recurrir a la tradición para librarse de una boca a la que no pueden seguir alimentando por más tiempo, y mucho menos procurar una dote para una futura boda. Así, crean un jat artificial en la cabeza de sus hijas frotando un bucle de pelo con agua mezclada con cúrcuma y engrasada con aceite. Si la joven resulta elegida, saben que el nivel de vida familiar mejorará, pues a partir de ese momento contarán con una pequeña parte de los ingresos de la niña. A cambio, la familia dará su propio nombre a cualquier hijo que nazca como resultado de las futuras relaciones sexuales de la joven.

Para comprender mejor esta práctica hay que tener en cuenta también que en cualquiera de estas familias tener una hija devadasi se considera un privilegio, ya que normalmente se les invita a las fiestas y celebraciones de la gente de castas superiores para traer la buena suerte a los anfitriones, suerte que se compensa con unas rupias.

||EL RITO MATRIMONIAL||

Aunque esté perseguida por la ley, la consagración de niñas "intocables" a la diosa Yellamma va en aumento y se celebra en pequeños santuarios de algunos poblados, en casas particulares o en los lugares de peregrinaje de las prostitutas. Normalmente el ritual se desarrolla durante una de las cuatro lunas llenas del año, consideradas como sagradas.

En su número de Septiembre de 1997, Indian Skeptic relataba la ceremonia celebrada ese año en una ciudad muy conocida de Karnataka. Ésta se iniciaba con un baño ritual durante el cual las elegidas -algunas de apenas 6 ó 7 años-, vestidas sólo con hojas del árbol indio nim, eran inspeccionadas por los dueños de los burdeles de Bombay antes de iniciar el desfile hacia el sancta sanctórum. Para ayudar en la selección, los pedófilos recibían la colaboración de varios sacerdotes Chicabrahmines encargados de dirigir la ceremonia. Según se indicaba en el citado artículo, algunos sacerdotes, a cambio de una gratificación, llegan incluso a intimidar a las familias para que entreguen sus hijas a Yellamma. Para ello utilizan la vieja artimaña de amenazar con la ira de la diosa si no se accede a sus deseos. Un chantaje que, por desgracia, funciona muy bien entre las personas que carecen de recursos y viven a expensas de los poderosos de turno. En ocasiones, el brahmín acude a tretas como la de decir que ha tenido un sueño durante el cual un pariente fallecido de la familia le ha expresado su deseo de que una de las niñas sirviera a la diosa, aunque para ello tuviera que trasladarse a una gran ciudad. Lo que el sacerdote omite es que, una vez en la gran urbe -generalmente Bombay-, la adolescente irá directamente a un burdel donde será muy apreciada por los clientes extranjeros que disfrutan del llamado "turismo sexual".

En general la ceremonia de dedicación es muy parecida a una boda hindú, sólo que el novio es sustituido por una espada. En primer lugar, la niña sirve comida a las otras devadasis en sus "cuencos de pedir" y después procede a bañarse, ungirse y vestirse con ropa nueva para, posteriormente, desfilar ante la imagen de Yellamma en el sancta sanctórum. Es aquí donde el brahmín bendice a la elegida y ata el "collar de alianza" alrededor de su cuello. A continuación, las otras devadasis arrojan arroz sobre la nueva "novia". Ya casada con Yellamma, es ahora cuando el mejor postor se la lleva para desflorarla durante otra ceremonia -también bendecida por un sacerdote- llamada udilumbuvadu.

||UNA "NUEVA VIDA"||

Si tiene suerte, la nueva devadasi puede encontrar un amo rico que la mantenga, pero normalmente trabajará en los campos durante el día y ejercerá de prostituta por las noches.

Las devadasis que son llevadas directamente a las grandes ciudades jamás volverán Pagandoa sus pueblos, entrando a formar parte de una cadena de compra-venta que generalmente no termina hasta su muerte.

Frente a su situación, la actitud de las devadasis es ambigua: mientras unas se sienten orgullosas de haber sido "elegidas" para servir a Yellamma, muchas otras se limitan a guardar silencio ya que temen que, en caso de rebelarse contra su destino, la "ira de los dioses" caiga sobre ellas y sobre sus familias. Pero a pesar de esta diferente visión de sí mismas, todas coinciden en algo: ninguna desea que sus hijas sigan sus pasos.

Lo que pocas se preguntan es por qué Yellamma elige a sus seguidoras sólo entre la clase más pobre, los "intocables", y nunca lo hace entre las jóvenes ricas de las castas superiores, máxime cuando según la tradición hindú más ortodoxa los "intocables" no pueden ni acercarse a un templo. Margaret Bhatty apunta en su artículo una explicación a este hecho. Según indica, esta tradición degradante fue inventada por los hindúes de las castas superiores para garantizarse el fácil acceso a las hijas de los "intocables" sin correr el riesgo de perder su propia casta. Además, así perpetúan el estado de esclavitud de los ignorantes y los más pobres mediante un mito arcaico que les permite explotar a las devadasis para prostituirlas.

||JOGIN: LAS "NIÑAS AMULETO"||

Pero esta no es la única forma de prostitución basada en la tradición que existe en la India. En su libro Jogin: Girl Child Labour Studies (Jogin: estudios sobre la explotación laboral de niñas), el sociólogo hindú V.C. Mowli investiga la esclavitud infantil de las jogin. Esta otra modalidad de explotación sexual se legitima en una vieja creencia del estado de Andhra Pradesh, al sur del país, según la cual la maldad y mala suerte que puede afectar a una familia o a un pueblo entero se neutraliza si una o más familias ofrecen a una hija/hijas para que se convierta en jogin.

Jogin es el apelativo que se da a las niñas que en esta zona son consagradas a través de un rito nupcial al dios Potharaju cuando tienen entre 5 y 9 años. A veces -y dependiendo del ceremonial seguido- se marca a las desafortunadas con un hierro al Deidadrojo en ambos hombros y pechos para que así pasen a servir al sacerdote del templo. Una vez que las pequeñas alcanzan la pubertad, se convierten en "concubinas" exclusivas de los ricachones del pueblo, para los cuales representan, además, un "amuleto andante" que supuestamente les protege del "mal de ojo" y otras convenientes supersticiones.

Después de ser violada por los más poderosos del pueblo, el valor de la jogin disminuye. Entonces su amo -el sacerdote del templo- la venderá a algún burdel de una ciudad grande, donde está obligada a recibir hasta veinte clientes por noche. Lo más normal en estos casos es que estas mujeres contraigan el Sida con mucha facilidad ya que en este contexto las relaciones sexuales no cuentan con la más mínima protección.

Desde hace unos cinco años, varias organizaciones no gubernamentales intentan terminar con esta modalidad de explotación infantil. Algunas, tras acoger a varias niñas, han podido ofrecer una nueva vida a muchas jogins. En ocasiones incluso cuentan con la colaboración de la policía cuando se sospecha que se va a celebrar algún ritual para dedicar algunas niñas a Yellamma o Potharaju.

La presión de estas organizaciones humanitarias, sobre todo después del Congreso Mundial Contra la Explotación Sexual de los Niños celebrado en Estocolmo en Agosto de 1996, ha ralentizado la celebración de ceremonias de iniciación de este tipo durante 1997, al menos en las colinas de Yellamma, Belgaum y Andhra Pradesh. Según S. Ramakrishna, Superintendente de Policía que fue entrevistado por el diario Deccan Herald, las fuerzas de seguridad habrían vigilado especialmente la feria anual dedicada a Yellamma, cerciorándose de que no se celebrara ni un solo rito de iniciación.

Sin embargo, hay indicios de que la versión policial no es del todo cierta. De hecho, el diario mexicano El Universal indicaba que la presencia masiva de la policía para lo único que sirvió fue para relegar estas ceremonias a la clandestinidad. Y, en este sentido, el citado periódico cita un informe de UNICEF según el cual un total de 10.000 niñas son dedicadas cada año al culto de Yellamma o de otras deidades en la ceremonia principal de Begaum o en otras menos numerosas celebradas en las aldeas rurales.

||NEPAL: LA TRADICIÓN MACHISTA||

Al otro lado de la frontera, en Nepal, especialmente en las zonas occidentales, existeMapa otra clase de prostitución religiosa llamada badini y jhuma. Aunque se sabe poco sobre sus rituales, se cree que son muy parecidos a los de las devadasis y que sus víctimas terminan, en casi todos los casos, en los burdeles de Calcuta y Bombay.

Según explican los investigadores nepaleses S.M. Tumbahamphe y B. Bhallarai en el informe El tráfico de mujeres en el sur de Asia, hay 172.000 chicas de Nepal trabajando como prostitutas o en "negocios sexuales" repartidas por diferentes establecimientos de la India. Los autores denuncian que cada año se venden a los burdeles de la India entre 5.000 y 7.000 jóvenes procedentes de Nepal y que un buen número de ellas proceden de la prostitución religiosa.

Y es que en ese país las tradiciones machistas -deuki, badi y kumari- conceden a los señores feudales locales unos privilegios tales que prácticamente les permiten hacer todo lo que se les antoje, con el correspondiente riesgo que esto supone para la infancia. Así, existe en Nepal un antiguo mito según el cual los hombres que padecen enfermedades venéreas se pueden curar si desfloran a una virgen preadolescente. Una creencia -con toda seguridad inventada por los grandes señores feudales del país- que está contribuyendo a que el Sida haga estragos entre las niñas asiáticas.

||LA LABOR DE LAS ONGS||

Decir, finalmente, que la necesidad de sensibilizar a la gente y poner freno a la explotación infantil en Asia llevó a la creación de la organización End Child Prostitution, Child Pornography and the Trafficking of Children for Sexual Purposes (ECPAT) (Terminar con la prostitución y pornografía infantil y el tráfico de niños con fines sexuales), cuyos principales objetivos son los de motivar a las comunidades locales para crear estrategias que protejan a los niños; controlar las actividades de los traficantes de niños, los turistas sexuales y los que abusan sexualmente de la infancia; formar especialistas que puedan ayudar a los niños víctimas de abusos sexuales a empezar una nueva vida; buscar mecanismos para controlar el tráfico de pornografía infantil en los comercios y en Internet; ofrecer servicios de consultoría a los gobiernos para introducir los cambios legales necesarios con el fin de proteger a los niños; y trabajar estrechamente con Interpol y los cuerpos de seguridad locales para asegurar la aplicación de las leyes.

Junto a ECPAT trabajan otras organizaciones no gubernamentales como Snehasanda, que se dedica a rescatar a las niñas secuestradas en los burdeles de Bombay y a socorrer a la infancia callejera en general, o la Fundación Vicente Ferrer, que colabora para erradicar los efectos negativos de la intocabilidad.

Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, la solución al problema de la prostitución infantil en Asia sólo vendrá cuando todos desarrollemos un verdadero y profundo sentimiento de solidaridad, cuando entendamos que los problemas de estos niños, niñas y oprimidos en general son también los nuestros, ya que todos somos hermanos en este enorme mar de prana.

Robert Goodman - "Más Allá"
Descargar en PDFPDF

Subir

 

 

 


Volver a la página principal Ver el libro de visitas Correo Firmar en el libro de visitas Registrate para recibir las novedades