El misterio de la trepanación

 

Cada vez son más numerosos los investigadores que creen que el origen de la trepanación de cráneos se encuentra más cercano a la magia que a la medicina. Prueba de ello son los innumerables ejemplos descubiertos. Resulta increíble que casi el 20% de una población primitiva necesitara de este tipo de cirugía.

"Cortó el cuero cabelludo y esta vez evitó cuidadosamente la hemorragia. Las venas que rodeaban la herida fueron cuidadosamente cauterizadas y la efusión de sangre fue detenida por medio de medicamentos. (...) Después de haber limpiado el cráneo, Ptahor mostró a todos los asistentes el sitio donde el hueso había sido hundido... Utilizando el trépano, la sierra y las pinzas, levantó un trozo de hueso grande como la mano y mostró a todo el mundo cómo la sangre coagulada se había adherido a los pliegues blancos del cerebro. Con una prudencia extrema, retiró los coágulos de sangre uno a uno, y una esquirla de hueso que había penetrado en el cerebro. (...) Enseguida Ptahor cerró el agujero con una placa de plata que se había preparado entretanto con el modelo del hueso retirado y la fijó con unos pequeños garfios. (...) Se desató al esclavo, le vertieron vino en la garganta y se le hizo respirar algunos medicamentos fuertes. Al cabo de un instante se sentó y comenzó a lanzar maldiciones".

Este pasaje, extraído de la genial novela Sinuhé, el egipcio, escrita por el finlandés Mika Waltari, describe con sumo detalle la realización de una exitosa trepanación. En este ejemplo, el carácter médico de la operación salta a la vista, sin embargo se cuentan por cientos los ejemplos conservados de cráneos trepanados en los que se advierten motivaciones puramente rituales que hasta hoy nadie ha sabido explicar.

||LA FUENTE DEL CONOCIMIENTO||

Desde muy antiguo el hombre ha creído que el centro neurálgico del pensamiento y del funcionamiento de su cuerpo se encontraba en la cabeza. Esta conclusión a la que pudieron haber llegado tras comprobar que tras la decapitación, la muerte de un hombre era fulminante, no fue óbice para que otras civilizaciones de la Antigüedad mantuvieran la tradición de que los pensamientos y los sentimientos residían en el corazón.

El momento de mayor florecimiento de esta extraña técnica quirúrgica es en el neolítico. Los Corazóndatos de este período son escalofriantes. Solamente en Europa se conservan más de 500 cráneos trepanados, algunos de ellos con varias incisiones. En algunas regiones de Francia, en donde se conservan más de 250 cráneos trepanados, los enterramientos realizados en grutas y cuevas han ofrecido datos espectaculares. Por ejemplo, en Baumes-Chaudes, de los 350 cadáveres inhumados, 60 cráneos habían sufrido una o varias trepanaciones, es decir, un 17% de los pobladores. Otros dato interesante es que la gran mayoría de ellos, no solamente en este yacimiento arqueológico sino en otros, pertenecen a varones.

||ENTRE LA MEDICINA Y LA MAGIA||

También conservamos ejemplos estremecedores al otro lado del Atlántico. Fue en Perú, en donde el investigador Squier halló en 1863 un cráneo trepanado. En este momento comienza el estudio sistemático de este tipo de arriesgadas operaciones quirúrgicas llevadas a cabo por varias culturas precolombinas y su comparación con los primeros cráneos descubiertos en Francia. Las herramientas empleadas eran muy primitivas. Cuchillos o cinceles de sílex para cortar y hacer de palanca para la extracción de un hueso, junto a medidas terriblemente precarias en lo que concierne a la higiene, debieron de ser los métodos empleados para trepanar a un desgraciado, seguramente drogado con algún tipo de narcótico.

Son innumerables las preguntas que se plantean a la hora de estudiar las trepanaciones. El hecho de que fueran realizadas sobre un gran número de habitantes de un mismo poblamiento parece indicar claramente que su función, más que medicinal o terapéutica, estaba encaminada a ser parte de alguna suerte de rito mágico, quizás iniciático, al que se debía de someter un grupo de personas de una condición determinada, y que hasta ahora desconocemos.

Y lo más curioso es que no todos perecían en esta arriesgada operación. La cicatrización ósea observada en algunos cadáveres europeos o andinos, denota claramente que el sujeto sobrevivió milagrosamente a la trepanación por mucho tiempo. Quizás fueran estos elegidos los que adquirían una consideración especial dentro de la sociedad tribal tras haber superado tan terrible prueba.

Nacho Ares - "Enigmas"

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