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EL EJÉRCITO CONTAMINA, consume recursos ingentes y siembra de residuos tóxicos los ecosistemas por donde pasa. Las fuerzas armadas son el mayor agente
contaminante en nuestro planeta. La guerra moderna implica una devastación
del medio ambiente a gran escala. El Instituto de Investigación
para una Política de Paz de Starnberg (en Alemania) calculó
que entre el 10 y el 30% de la degradación ecológica
a nivel mundial se debe a actividades relacionadas con los sectores
militares. ||RECURSOS Y RESIDUOS|| Se calcula que la contribución
de los ejércitos al efecto invernadero ronda el 10% de todas
las emisiones. El Pentágono es el mayor consumidor de energía
a nivel mundial: en un año emplea la suficiente como para hacer
funcionar todo el masivo sistema de transporte estadounidense (tanto
vehículos privados como públicos) durante casi 14 años. La producción, el mantenimiento, el uso y la destrucción de las armas modernas genera inmensas cantidades de residuos tóxicos y radiactivos, que conducen a graves problemas ambientales en todas las bases militares e industrias de armamento. La manera preferida por los ejércitos de deshacerse de sus desechos químicos y radiactivos ha sido arrojarlos al mar. Así, en 1945 los vencedores de la Segunda Guerra Mundial no hallaron mejor manera de eliminar el arsenal químico alemán que lanzarlo al Báltico: más de 300.000 toneladas de gas mostaza (sustancia cancerígena y mutágena) y otros peligrosos venenos, guardados en bidones metálicos que el agua salada va corroyendo poco a poco. Se estima que entre el 2002 y el 2005 buena parte de ellos estallarán, liberando al medio marino su terrible bomba química si antes no se han emprendido complicadísimas tareas de rescate. Otros cientos de miles de toneladas se han hundido frente a las costas de Alaska, California y Florida, y en los mares del Norte, Mediterráneo, Blanco y de Japón. Tras la firma del Tratado de Armas Químicas de 1993 se ha reconocido que la eliminación, con unas mínimas garantías, del arsenal químico existente puede llegar a costar una cifra equivalente a diez veces la de su producción (y al incinerarse las armas se generarán peligrosos contaminantes, como dioxinas y furanos). ||LA INDUSTRIA NUCLEAR|| La contaminación producida por
la industria nuclear militar -70.000 cabezas nucleares en lo peor
de la Guerra Fría, reducidas a 40.000 en 1996- ||INFRAESTRUCTURAS CIVILES|| Durante las guerras modernas, la destrucción
de la infraestructura civil -especialmente las redes de distribución
de agua- mata a más personas que las armas, según Cruz
Roja. Se estima que la mitad de las muertes entre las poblaciones
desplazadas tiene su origen en enfermedades transmitidas por el agua. Por otra parte, sabemos que en tiempos de "paz armada", el coste social y ecológico del militarismo es casi tan alto como en la guerra, llegando a situaciones aberrantes: sólo el coste de dos barcos de guerra encargados por Malasia en 1992 habría bastado para proporcionar agua potable durante los próximos 25 años a los tres millones de ciudadanos de ese país que carecen de ella. ||PROYECTILES ENVENENADOS||
Jorge Riechmann - "Integral" |