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El infanticidio ordenado por Herodes con la intención de acabar con el niño Jesús pudo ser un invento de la historia. Ningún documento avala que el monarca cometiera tal fechoría, y eso que Herodes se ganó a pulso su condición de sanguinario. Pero en esta ocasión, la leyenda alcanzó carácter de hecho histórico. El día de los Santos Inocentes,
que celebramos entre bromas cada 28 de diciembre, pretende honrar
el recuerdo de todos los niños varones que Herodes el Grande
mandó degollar en Belén poco después de haber
tenido conocimiento del nacimiento de un niño al que algunas
señales, como le explicaron los Reyes magos, lo convertían,
probablemente, en el Mesías esperado por el pueblo judío. ||HERODES... EL INDESEABLE||
En el orbe cristiano, el infausto Herodes el Grande, rey de Palestina, es el prototipo del mataniños por excelencia, "mérito" grajeado a partir de los versículos de San Mateo, los únicos en los evangelios que recogen la circunstancia que aquí analizamos: "Entonces Herodes, al verse burlado por los magos, se enfureció mucho y envió (gente) para matar a todos los niños de Belén y de todo su término, menores de dos años (según el tiempo que dedujo por los informes exactos de los magos)" (2,16). Indeseable y canalla redomado -nadie
lo pone en duda-, Herodes carecía de escrúpulos, pero
si hemos de ser justos, esta parte del relato bíblico parece
que hay que relegarla al ámbito de la leyenda. Tal como deduce
el escritor Pepe Rodríguez, la narración de San Mateo
no tiene desperdicio, ya que muestra a un Herodes profundamente estúpido
que, aún turbado al saber del nacimiento del rey Mesías
que podía destronarle, se mostró incapaz de mandar a
sus soldados a la cercana aldea de Belén para arrestarle. Y
en lugar de enviar a alguno de sus espías de la corte para
que le informasen con diligencia, quedó a la espera de las
noticias que tres magos Como argumento de peso se puede esgrimir el hecho de que el historiador romano de origen judío Flavio Josefo (fallecido en el 100 d.C.), no reflejó en su detallada obra Antigüedades judías este trascendental episodio, a pesar de que se encargó de anotar y recordar -uno por uno- todos los crímenes cometidos por Herodes. Es más, su biógrafo Nicanor, que siempre encontró justificación para todas las barbaridades del tirano, no siente necesidad alguna de excusarlo por esta matanza. ¿Cómo podía haber ignorado totalmente este incidente? Muchos autores están convencidos de que este turbio relato carece de veracidad y que está importado de antiguas tradiciones paganas, como las referentes al nacimiento de Edipo o a la milagrosa salvación del pequeño Moisés de la crueldad del faraón. De hecho, en la mitología hindú, cuando nació Krisna, el tirano de Mathurâ -el rey Kansa- ordenó matar a cuantos niños varones habitasen en su reino, siendo asesinados todos menos el niño Krisna: la octava reencarnación de Vishnú, segunda divinidad de la trinidad bramhánica. ||¿14.000 NIÑOS DEGOLLADOS?|| Realmente, nada dice la Historia sobre
matanza de niños alguna ordenada por Herodes en Belén,
lo cual no ha sido óbice para que algunos grupos religiosos
se hayan atrevido a ofrecer números de víctimas en la
masacre. Los etíopes en su liturgia y los griegos en su calendario
hablan de 14.000 niños degollados, apunte que nadie, ni en
el campo religioso ni en el histórico, se atreve a confirmar.
Pero poco importa: la creencia no necesita apoyos históricos. No obstante, hubo un acontecimiento en su vida que pudo dar origen a esta leyenda. En en año 7 a.C. hizo estrangular a sus hijos Alejandro y Aristóbulo tras descubrir que uno de ellos se conjuró en su contra. Para Weddig Fricke, autor de El juicio contra Jesús, este hecho pasó a la memoria popular como la matanza de los inocentes, convertida luego, por mor de la exageración, en un degüello masivo, ya que además logró que la plebe de Jericó linchase a unos 300 jóvenes seguidores de sus hijos. De ser cierto, así se escribe la Historia. Jesús Callejo - "Más Allá" |