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Tenía el objetivo: preservar la independencia de Egipto frente a Roma. Tenía la preparación: hablaba nueve idiomas y conocía las intrigas de la corte. Tenía las armas: un encanto femenino indescriptible. Con este bagaje, primero sedujo a Julio César. Y luego a Marco Antonio, con quien vivió un tórrido romance sin descuidar nunca los intereses de su país. La muerte la convirtió en una mujer de leyenda. En realidad es muy poco lo que se sabe
a ciencia cierta de la reina Cleopatra -la VII de su nombre-, ya que
no nos ha llegado ninguna biografía suya redactada estando
en vida. Si algo se conoce de ella es porque se cruzó en el
camino de otros grandes gobernantes sobre los que sí se conservan
biografías contemporáneas, como Julio César,
Marco Antonio y Octavio Augusto. Sin embargo, el vacío documental
se vio muy pronto rellenado con numerosas anécdotas susceptibles
todas de evocar una personalidad extraordinaria, a la que la propia
historia, el arte y la literatura ha ido añadiendo pasajes
de heroína legendaria. Fue hija de Ptolomeo XII, apodado Auletes ("tocador de flauta") y, probablemente, de Cleopatra VI Trifena, hermana de su propio esposo. No se sabe si su hermana-esposa llegó a darle más hijos o no. Existen, sin embargo, autores que mantienen la hipótesis de que Cleopatra había sido hija bastarda, circunstancia que, verdadera o no, nunca llegó a preocuparle. Su hermana mayor se llamó Berenice IV y otra menor, Arsinoe. Como hermanos tuvo a Ptolomeo XIII y a Ptolomeo XIV con quienes, por razones políticas y de acuerdo con la costumbre egipcia, contraería matrimonio. ||UNA REFINADA EDUCACIÓN|| No se sabe absolutamente nada de su
niñez ni de su adolescencia, que debió transcurrir en
algún fastuoso palacio alejandrino, en donde sería educada
por maestros que le enseñaron, además de la escritura
y la lengua egipcias, otros idiomas. Según Plutarco, el arameo,
el Sin otras contrapartidas dejó el poder en manos de su hija Berenice. Exiliado y refugiado en Éfeso, dos años más tarde la fuerza de las armas y la ayuda del gobernador romano de Siria le permitieron recuperar el trono. Narrar lo que ocurrió después significa evocar ante todo cruentos baños de sangre, llegando el rey a asesinar a su propia hija Berenice, reacia a devolverle el poder. Ptolomeo XII tuvo que idear todo tipo de argucias para mantenerse a flote en medio de endémicas revueltas indígenas. Sin duda, Cleopatra pudo sacar conclusiones de todas aquellas situaciones. Cuando estaba gravemente enfermo, Ptolomeo XII intentó establecer una monarquía colegiada entre los hijos que le quedaban, depositando su testamento en manos del Senado romano a fin de garantizar su última voluntad. Pero nada se sabe de lo que sucedió antes y después de la muerte de Ptolomeo XII. Al parecer, y de acuerdo con una estela y un papiro, Cleopatra, nueva "diosa Filopátor", fue lo suficientemente hábil como para apartar del trono a su hermano Ptolomeo XIII, que tan sólo tenía diez años, y gobernar en solitario. El año 1 de Cleopatra coincidiría con el año 51 a. C. Tampoco sabemos qué es lo que ocurrió hasta el otoño del año 48 a. C., momento de la llegada a Egipto de los romanos Cneo Pompeyo -derrotado en Farsalia- y Julio César, que le perseguía. Algunas fuentes dejan suponer que Cleopatra gobernaba con su jovencísimo hermano, con quien se hallaba casada, y debió hacer frente a una gran carestía de alimentos en aquellos años, motivada por una crecida insuficiente del Nilo. Se tiene la noticia de que a finales del 49 a. C. Ptolomeo XIII había sido declarado amigo y aliado del pueblo romano y puesto bajo la tutela de Pompeyo, ya que era menor de edad. Parece ser que Cleopatra, ante aquella circunstancia, respondió declarando la guerra a su propio hermano. Los partidarios de éste, sin embargo, lograron expulsarla de Egipto y parece que huyó a algún punto de Siria. Poco después, en el verano del año 48 a. C., pudo acantonarse militarmente con sus fieles partidarios en la ciudad de Pelusio. Julio César había conseguido derrotar a Pompeyo en Farsalia en junio del año 48 a. C., pero éste pudo escapar de una muerte segura huyendo a Egipto en búsqueda de refugio junto a Ptolomeo XIII, de quien había sido nominalmente tutor. Sin embargo, las maquinaciones cortesanas dieron como resultado el vil asesinato de Pompeyo. César llegó a Alejandría pocos días después de aquel crimen. El romano, tal vez calculando las ventajas económicas que Egipto le podía deparar, decidió quedarse en Alejandría. A César no se le escapó la situación de enfrentamiento entre los dos hermanos, Ptolomeo XIII, gobernando en Alejandría, y Cleopatra, acampada en Pelusio. ||CLEOPATRA Y JULIO CÉSAR|| Gracias a Plutarco conocemos una de
las artimañas más fantásticas protagonizadas
por Cleopatra, que fue el modo que Desaparecido el hijo mayor de Ptolomeo XII, y en estricto cumplimiento del testamento depositado en Roma, César entregó el poder a Ptolomeo XIV -sólo tenía seis años-, obligando a Cleopatra -de la que el romano ya era amante- a casarse con su hermano y formar una nueva pareja real. Tras ello, y ante la situación de los asuntos en Roma, César regresó a Italia, aunque dejó en Egipto tres legiones de ocupación. Muy poco tiempo después, en mayo del año 46 a. C., César invitó a los monarcas lágidas a que fuesen a Roma para ser reconocidos como amigos y aliados. Al parecer solamente acudió Cleopatra. Se desconoce cómo se desarrolló su estancia en Roma, donde fue acogida con todas las atenciones por parte de César, sin hacer éste caso del escándalo que su relación con ella originó en la ciudad, puesto que estaba casado con Calpurnia. Sin lugar a dudas, Cleopatra hubo de conocer -y también interesar- a Marco Antonio durante estos años, tal vez sin acordarse de un primer contacto que pudieron haber tenido en Alejandría, en el año 55 a. C., cuando el romano visitó esa ciudad acompañando a las tropas que habían restituido en el trono a Ptolomeo XII. ||CLEOPATRA Y MARCO ANTONIO|| Se supone que por aquel entonces Cleopatra,
con tan sólo 14 años, no habría reparado en él.
Sea como fuere, la reina egipcia se comportó durante su estancia
en la ciudad del Tíber como una simple espectadora de los acontecimientos
que se desarrollaban y que culminaron en los trágicos idus
de marzo del año 44 a.C., fecha en que César fue asesinado.
Abierto el Mientras Roma estaba sumida en la confusión a causa de la muerte de César, la situación política se resolvió mediante la creación de un segundo triunvirato, constituido por Marco Antonio, Octavio y Lépido, fórmula que tampoco iba a durar mucho tiempo por las naturales ambiciones de sus componentes. No obstante, a Cleopatra aquella situación le fue favorable al principio, pues su hijo Cesarión fue reconocido en Roma como rey de Egipto. En el reparto de las provincias del Imperio, efectuado entre los tres triunviros, a Marco Antonio le correspondió Oriente, además de la vigilancia de los estados aliados de aquella zona, entre ellos, naturalmente, Egipto. Para hacerse cargo del gobierno de sus
territorios emprendió viaje y se estableció en Tarso
de Cilicia, en la actual Turquía. Desde allí convocó
a Cleopatra a La cita tuvo lugar durante el invierno del año 41 al 40 a.C. Aquel tiempo, durante el cual Marco Antonio se olvidó completamente de su responsabilidad hacia Oriente, lo consumió malgastándolo con todo tipo de derroches y ociosidades. Cleopatra siempre tenía dispuestos para él nuevos placeres y distracciones, una de las cuales consistía en disfrazarse de esclavos y salir a pasear de incógnito por la ciudad. Los dos amantes y un reducido grupo de íntimos formaron lo que el historiador romano Plutarco denominó una "comunión de vida inimitable". Sin embargo, ese tipo de vida duró
poco, pues las noticias de que las tropas de los partos ||LOS HIJOS DE MARCO ANTONIO|| Sin embargo, establecidas negociaciones,
ambos rivales volvieron a instaurar el antiguo triunvirato. Oriente
sería para Marco Antonio, Occidente para Octavio e Italia quedaría
como zona neutral. Además, como Marco Antonio había
enviudado de Fulvia, el acuerdo se selló con su matrimonio
con Octavia, la heredera de Octavio. Por aquel entonces -otoño
del año 40 a.C.- Cleopatra daba felizmente a luz dos gemelos,
niño y niña, de Marco Antonio, y a los que llamó
Alejandro Helios y Cleopatra Selene. En el año 34 a.C., nuevamente
en Alejandría, Marco Antonio se entregó por completo
a En Roma aquel reparto territorial no fue tolerado. Si en un primer momento ambos triunviros, Octavio y Marco Antonio, se dedicaron a lanzarse reproches mutuos, a la larga aquel enfrentamiento desembocó en un combate naval que tendría lugar en aguas griegas. La derrota de Marco Antonio se produjo el 2 de septiembre del año 31 a.C. En la batalla también estuvo presente Cleopatra, quien incomprensiblemente huyó hacia el Peloponeso al frente de sus 60 naves egipcias sin esperar el resultado último del choque. Marco Antonio salió tras ella. Plutarco señala que, abandonando a los que por él morían, se fue en una galera siguiendo a "aquella perdida [...] que al fin había de perderle". ||LA DERROTA VICTORIA|| Reunidos nuevamente, Cleopatra puso
rumbo a Alejandría y Marco Antonio lo hizo a Cirenaica, donde
había dejado parte de sus tropas, que también le habían
traicionado. Ante el temor de que sus súbditos reaccionasen
negativamente por la derrota sufrida, la reina no Federico Lara - "MUY Extra" |