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| El miedo está en la base de muchas relaciones de pareja:
miedo al rechazo, miedo a perder lo que se tiene, miedo a enfrentarse a
lo desconocido... El miedo a perder autoridad y "derechos de posesión"
es lo que lleva a tantos hombres a maltratar e incluso asesinar a sus compañeras
cuando éstas deciden separarse.
También es el miedo a enfrentarse a sí mismas lo que provoca que muchas mujeres alimenten una rabia subterránea contra su compañero de vida, sobre el que proyectan sus propias carencias; esta proyección se traduce en una sistemática dedicación a hacerle la vida imposible de mil y una maneras. La psicología moderna (y también las antiguas
filosofías, buenas conocedoras de lo que Muchos hombres y mujeres que están solos esperan con ansiedad encontrar a su media naranja, fantaseando con la idea de que esa pareja ideal les va a aportar todo lo que necesitan en sus vidas. Se trata de otro aspecto de unas relaciones, reales o imaginarias que no se basan en el intercambio sino en la dependencia. El alma gemela no es portadora de la parte que le falta a uno mismo. Dios no crea mitades. Cada persona es un ser completo, por lo menos en potencia. Todos, hombres y mujeres, poseen el principio femenino y el principio masculino en sí mismos. Para encontrar la persona adecuada, primero uno tiene que transformarse en la persona adecuada y no anhelar que el otro se ocupe de llenar un vacío que sólo a nosotros nos corresponde colmar. Cuando esto sucede, el alma gemela está lista para aparecer. Actualmente, muchas de estas almas afines están entrando en contacto a través de las conexiones luminosas que las unen y las hacen encontrarse para potenciarse mutuamente y hacer parte del recorrido uno al lado del otro. Para dar con ese alma encarnada en un compañero o compañera, parece que el requisito previo es integrar las dos polaridades, el principio yin y el principio yang que están presentes en nuestra propia alma.
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