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"Con el desierto
ante ti no digas ¡qué silencio! Di... no oigo" *************************************** Es uno de los mayores espectáculos
que un ojo humano puede contemplar, adentrarse en las dunas del desierto
para observar la puesta de Sol. Tonos ocres parecen derramarse desde
el cielo impregnando todo cuanto te rodea mientras el horizonte queda
pintado por el color marrón claro de la arena. Es bello y macabro
a la vez comprobar cómo la ausencia de vida puede crear un cuadro
tan maravilloso. Así podemos contemplar hoy en día
en el macizo de Acacus, entre las fronteras de Libia y Argelia, multitud
de inscripciones que nos Nuestro vecino desierto ha sido en definitiva desde hace siglos la meta de bohemios, soñadores, aventureros y eruditos que buscaron en él saberes perdidos. El caso es que casi todos los que iniciaron este insólito camino volvieron con algún hallazgo, aunque más tarde la Ciencia los calificara simplemente como locos. Éste fue el caso del monje italiano Giovan Battista Belzoni que describió, a principios del siglo XIX, un pozo cercano a la aldea egipcia de Cassar que daba agua fresca por el día y caliente por la noche. Y es que parece que todo lo imposible se da cita en las tórridas arenas norte africanas. ||EL FASCINANTE PUEBLO
TUAREG||
El Sahara es casi una inmensidad, con cinco millones de kilómetros cuadrados ha sido la cuna de multitud de culturas. Aunque tan sólo una es la que hoy en día mantiene viva en su tradición esa primera semilla de civilización que surgió antaño. Los tuaregs, más conocidos en Occidente como "los hombres azules", son sin duda una de las tribus más míticas de toda África. El insólito color de su piel se lo deben a que las largas túnicas con las que van vestidos están teñidas de índigo, un colorante vegetal que se va disolviendo con las altas temperaturas a la vez que impregna su dermis. Esto reduce al mínimo la sudoración, con lo que la pérdida de líquidos es casi nula. Un método muy efectivo para sobrevivir en unas condiciones extremas. Sobre el origen de su nombre los historiadores no se ponen de acuerdo y son dos las teorías que pugnan por explicar la formación del vocablo tuareg. Para unos esta palabra proviene del término árabe targa, que significa "jardín", y cierto es que la zona donde hoy habitan estos nómadas fue antaño un frondoso bosque. De otro lado están los que ven su origen en el siglo VIII, cuando una invasión de guerreros provenientes de Marruecos, los chorfa, se adentró en el desierto argelino para islamizar a las tribus de infieles que habitaban la zona. Pero su éxito fue parcial, pues aunque se convirtieron al Islam, jamás abandonaron sus antiguas tradiciones animistas, fuertemente arraigadas en sus usos cotidianos. En la actualidad apenas quedan unos trescientos
mil tuareg diseminados por un Según sus ancestrales tradiciones son los descendientes de la princesa Tin Hinan y de su hermana Takamat, que se establecieron en los Hoggar hace milenios. El caso es que en 1926 el conde Byron Kûhn de Protok descubrió la tumba de la famosa princesa. El enterramiento no sólo albergaba el esqueleto de una mujer de gran altura, sino que además contaba con gran cantidad de oro y piedras preciosas. Sus descendientes directos son hoy en día los miembros de la confederación Kel-Azjer, que continúa habitando en los montes argelinos del Hoggar. Sobre la procedencia de esta mítica princesa nada sabemos, tan solo la tradición, que aunque nos parezca increíble la señala como la última reina de los atlante Pero si múltiples misterios encierran el origen de los hombres azules, no menos guarda la zona que habitan, considerada santuario por gran cantidad de culturas durante miles de años. En algunos de los abrigos de Tassili, donde se encuentra la denominada "capilla sixtina de la pintura rupestre" con algo más de cinco mil dibujos, podemos encontrar auténticos lugares de culto y poder inmemoriales. Juan J. Vallejo -" Enigmas"
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